beach house en argentina

 

(la foto no la saqué con una cámara analógica y ni tampoco la pasé por cuatro filtros de instragram, es de mi querido Nokia c3)

Heaven won’t keep us together/ Right place at the wrong time

Parecería ser que la belleza es una falta de respeto. A los que no tienen tiempo, a los ignorantes, a los que simplemente no pueden cerrar los ojos y sentir la música. Beach House de alguna manera no presenta una belleza fácil de llegar: hay muchas cosas en juego. Hacer algo tan frágil como lo son estas canciones no puede ser gratis, es necesario un compromiso del oyente. Compartir la fragilidad. Si fuese un dirigente kirchnerista, impulsaría una democratización de la belleza, o Beach House Para Todos. Hay una progresión, hay preguntas, respuestas, dudas, pero siempre con la certeza de que la música tiene capacidad sanadora. Perdonen por el lugar común, pero hay lugares donde el lenguaje no llega. Nietzsche sabía de esto y le otorga a la música el valor metafísico que le corresponde  “Y me planteo la pregunta: ¿Qué quiere pues, de la música mi cuerpo entero? […]Mi melancolía quiere descansar en los escondites y los abismos de la perfección: he aquí por qué necesito de la música”

Our windy, endless spring / Your eyes are so misleading

Dedicarle un solo párrafo a la cabellera de Victoria Legrand sería reducirla a una simple anécdota, como si se circunscribiera simplemente al terreno de la moda. No he visto un peinado/despeinado tan poderoso, tan hipnótico como el suyo. Como sus propias melodías. Y ella lo sabe. En realidad, ¿qué mujer moderna no es autoconsciente de sus encantos, y sus efectos en nosotros, los hombres?

Esperaba otra cosa: esperaba un saludo seco y no mucho más. Sus canciones me hacían esperar eso, una timidez acorde. Es decir, hay en su música mucho de incertidumbre, incluso un pedido de contención, de afecto -¿quién no se lo daría?-. Luego de un primer momento de duda, entendí (debo admitir que con un poco de preocupación, porque la idea me hizo acordar a mi vieja) su actitud: si estamos en este teatro es porque sentimos más o menos las mismas cosas, y sabemos lo que es la tristeza, vamos a disfrutar este momento, vamos a acompañarnos. A partir de ese momento, gocé de su propio show personal.

What comes after this / momentary bliss?

El teatro Vorterix, hermoso; el setlist, impecable. Todo conspiró para que fuese una noche perfecta. El dream-pop que desplegó Beach House tuvo de ambas cosas proporciones perfectas. Da la sensación que estas canciones son inarruinables, que son realmente una pieza de pop del bueno. Pero a su vez, no podrían tener otro tipo de arreglos: la repetición de la guitarra, las programaciones, lo minimalista de la batería, todo confluye en un cuidado estilo. Estas canciones tienen una pregunta escondida en su centro, y una respuesta al final. Una voz experimentada, sufrida, en su punto álgido que a modo de catarsis nos lleva de paseo. Y así terminé mi noche, con una sonrisa que significaba estar más cerca de una respuesta.

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